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Visión
panorámica del Valle del Rímac
3.- Evolución
y desarrollo del horizonte cultural en Lurigancho.

Consejo
Distrital de Lurigancho.
Nueva Chosica, 1931
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viii)
Según el historiador Ramiro Matos Mendieta, "al promediar
los dos primeros siglos de nuestra era, empezaron a surgir en el
espectro de la cultura andina centros o áreas más
o menos definidas" dando nacimiento a lo que se denomina la
época de las Culturas Regionales Tempranas, las mismas que
se caracterizaron por uniformizar sus signos culturales en función
del medio en que se desarrollaron.
La geografía andina presenta
una continuidad de formaciones de pisos altitudinales desde el nivel
del mar hasta las glaciaciones cordilleranas. En el caso nuestro,
el valle del Rímac, donde evolucionaron diversos centros
culturales pertenece a la costa, tal como señalamos anteriormente
y este escenario así como sus efectos climáticos,
fueron determinantes en el desarrollo cultural de sus pueblos.
Al estudiar el desarrollo cultural
en esta parte de la costa central del Perú, prácticamente
identificada con el litoral de los departamentos de Lima y Ancash,
Ramiro Matos, afirma que es este segmento hay tres sub-áreas
cultural y tradicionalmente diferentes: la primera ocupa los valles
de Casma, Supe, Paramonga, Huarmey; la segunda comprende los valles
de Chancay, Chillón, Rímac y Lurín y la tercera
abarca Omas y Mala con la interpolación en Cañete.
Nuestro arqueólogo Max Hule
estudió en 1908 los diferentes estilos de cerámica
desarrollados en los valles de Chancay, Ancón Chillón,
Rímac y Lurín y los agrupó en períodos
de las "cultura protoides", sin embargo se le denomina
"Proto Lima" en razón al área geográfica
de Lima o el valle del Rímac donde había sido identificada.
En la década de 1950 - 1960,
Louis Stumer realizó diversas excavaciones en el Valle del
Rímac, comprobando la presencia del estilo "Blanco sobre
Rojo" en cerámica, en los centros de Maringa y Cajamarquilla.
También Thomas Patterson entre 1962 y 1965, realizó
sistemáticas exploraciones en el valle del Chillón
y el Rímac denominándola "Lima" toda la
secuencia de estilos cerámicos.
Cajamarquilla, uno de los centros
culturales más importantes del Rímac fue estudiado
por Julio C. Tello en 1944 y posteriormente en 1964, Pellegrino
Claudio Sistieri, publicó los resultados de la "Expedición
Arqueológica Italiana al Perú", donde se refieren
a Cajamarquilla.

Consejo
de Chosica en tiempos modernos.
Nueva Chosica, 2003
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ix) La
cerámica se caracteriza por ser fina y alisada de color rojo,
representando hombres y animales; peces y greca de peces. Las formas
más comunes son las ollas casi globulares con líneas
de color blanco sobre el ocre; así como vasijas mamiformes.
En arquitectura, van desde los muros
de piedra que sirvieron de base a grandes edificaciones; murallas
exteriores construidas de adobes cuadrangulares, edificios piramidales,
como la Huaca Trujillo, "centro ceremonial que es considerado
como la primera ocupación formal del centro de Cajamarquilla
y está ubicado a sólo 2 Km. al suroeste. Actualmente
solo quedan 60 m2 de esta huaca. En su construcción se utilizó
principalmente piedras y adobes modelados."
En el trabajo de Jorge Silva referido
a las investigaciones arqueológicas en el Perú entre
1977 y 1979, encontramos -en cuanto a arquitectura se refiere- que
existió un modelo coherente en la costa central "con
patrones arquitectónicos en forma de "U" asociados
a la influencia Chavín, al igual en los valles de Lurín,
Chillón y Chancay; mientras que conjuntos rectangulares con
pozos semi-subterráneos en Supe, Pativilca, Fortaleza y Bermejo"
El arte textil alcanzó notable
impulso con diseños geométricos, círculos,
puntos y grecas. El arte plumario fue una modalidad propia de ellos
y servía para la vestimenta de los encargados del culto o
del gobierno.
La economía fue básicamente
agrícola; el valle rico en tierras planas, abundante agua
y un clima prodigioso permitieron el cultivo de extensas zonas.
Además fueron expertos en políticas de riego, con
la construcción de canales de regadío y el sistema
de andenes que permitió extender las zonas agrícolas.
De esta manera, en los albores de
su agricultura cultivaron calabaza, zapallo, frijoles, maíz,
algodón, ají y hacia las partes altas de Matucana,
el tarwi y las papas.
Se afirma que la "apertura de
canales y la habilitación de tierras de cultivo en terrazas
deben haberse originado durante los finales del formativo y el extendido
durante el Desarrollo Regional. Los pocos fragmentos hallados en
asociación a los canales de Santa Inés, Yanacoto y
Chosica en el Rímac, así como las localizadas cerca
de los sitios de La Uva, El Carmen y Huacoy en Chillón y
los de Aucallama en Chancay que la sugieren primera construcción,
tuvo lugar en este período, siendo ampliada en los siguientes"
Los andenes de Santa Inés:
"sobre la imagen izquierda del Rímac y a la altura del
Km. 33 de la Carretera Central, desembocan dos pequeñas quebradas
laterales que determinan dos cuencas de recepción, con superficie
captadoras de 2Km cuadrados. El cause de evacuación de una
de ellas ha sido modificado y sobre él no es posible una
constatación de importancia. La evacuación de la otra
se hace por un talweg, se aprecian vestigios de obras de encauzamiento
y los sedimentos arrastrados por las aguas"
Los distintos muros de contención
y distribución, así como las zonas sedimentadas ofrecen
un amplio sistema de andenerías. De igual manera los de Chosica,
ubicados en la quebrada lateral que desemboca en la estación
del ferrocarril y los de Moyopampa cerca de la confluencia con los
ríos Rímac y Santa Eulalia construidas sobre una gran
extensión de laderas, perfecta y artísticamente trabajadas.
Ángel Maldonado y Luis Gamarra
Dulanto estudiaron toda esta andenería en 1978 formulando
valiosas conclusiones:
a) La presencia de dos clases de
suelos agrícolas, una de formación in situ y otro
de transportes.
b) Un sistema de andenería que tuvo notable misión
de aprovechar las tierras que se pierden por erosión durante
las descargas de las lluvias.

Antiguo
Edificio "Lourdes", en el Jr. Trujillo.
Nueva Chosica, 2002
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x) En
cuanto refieren a la lengua, se puede afirmar que la lengua común
en todos los pueblos de los Andes Centrales, hasta el sur de la
meseta del Collao, fue un Aymara. Pues el arqueólogo Max
Hule en los estudios del Perú Antiguo expresa: "se puede
probar que la lengua Aymara fue hablada desde el Lago Aullagas (Poopó)
hasta el valle del Rímac"
Es de recordar este nombre, Aymara
fue usado en 1559 por Polo de Ondegardo, licenciado español
clasificado entre los primeros cronistas del Tahuantinsuyo. Así
corrobora también la toponimia de algunos centros poblados
del "Río Hablador", tales como Callao, Ate, Puruchuco,
Haycán, Chosica, Chaclacayo y otros.
Posteriormente llegó el quechua
al extenderse el Incario y con la llegada de los españoles,
el castellano, lengua que se afianzó desde el virreinato.
Ingresa también la concepción
de organización social y de los jefes de agrupaciones llamados
Caciques, pasaron a los Curacas, cuyas funciones eran de control
y distribución de bienes a los integrantes de la comunidad.
Otro poder de unidad familiar, constituyó el Ayllu que afianzó
el concepto de parentesco y comunidad.
En el aspecto religioso, los primeros
pobladores asumieron la región popular, que es sobre todo,
religión de espíritu. Adoraron a la luna o "Killa";
las estrellas; el sol; el rayo o "Illapa"; la "Mama
cocha" (Reina del mar)
Al consolidarse culturalmente nuestra
sociedad precolombina, fue extraordinariamente agrícola y
su religión no podía ser ajena a una sociedad de cultivadores
preocupados por el ciclo de vida productivo agrario. De allí
resulta que Pachacamac fue el dios de los costeños, cuando
los españoles no habían llegado todavía.
Pachacamac, era una divinidad equivalente
complementaria y opuesta al sol; era "el que mueve al mundo"
Su santuario estuvo situado al borde del mar en Lurín, siendo
un templo de gran importancia.
Nuestros historiadores afirman "que
en los extremos del mundo del Antiguo Perú imperaban dos
divinidades opuestas que explicaban lo permanente y lo que transcurre,
la tranquilidad y el orden y la inquietud de los desconocido: el
Sol y Pachacamac"
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